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Hola danzarines
y danzarinas!
Escribo estas
líneas con un claro objetivo: agradecer. La verdad es que
cada vez que nos encontramos a danzar no puedo dejar de conectar
con este maravilloso sentimiento:
- Agradecida
a que podamos encontrarnos para compartir este legado tan bonito.
- Agradecida
de haber encontrado en mi camino estas músicas y estas
danzas y seguir ampliando mis humildes conocimientos sobre el
tema.
- Agradecida
por contar con un círculo de gente entusiasta dispuesta
a danzar un domingo y otro, una luna y otra, año tras año
y con todos los cambios que el tiempo nos ha ido trayendo.
- Agradecida
a los elementos de la naturaleza que vienen a danzar con nosotros:
la lluvia, el viento, el mar, el sol, la luna, las estrellas,
el cielo con sus diferentes colores y luces...
- Agradecida
a todas las personas que a lo largo del tiempo me han ido transmitiendo
diferentes danzas y formas de danzar.
- Agradecida
a cada una de las personas que llegan al círculo y se abren
de manera confiada y entregada a la experiencia, recuperando su
risa de niño/a, su permiso a equivocarse, sus ganas de
jugar y compartir... Creo que las danzas, en cierta medida, nos
ayudan a ser niños otra vez, con ojos brillantes de alegría,
satisfacción y asombro.
- Agradecida
a la oportunidad que me brindan las danzas de aprender a estar
centrada en el aquí y ahora, presente en cada paso, en
cada gesto.
- Agradecida
a la oportunidad que me brinda la danza de hacerme cada día
un poco más flexible: con mis limitaciones, con mi impaciencia,
con mis errores...
- Agradecida
a toda la gente que con su reconocimiento, afecto y apoyo me ha
dado soporte a lo largo de este camino danzarín.
- Agradecida
a todos los seres, visibles e invisibles, que nos ayudan a expandir
esta energía de alegría, unidad en la diversidad,
amor, paz, armonía, confianza, serenidad, conexión
con nuestro centro, contacto con la tierra y el cielo...
- Agradecida
de poder conectar en una sola acción (la danza) mi cuerpo,
mi mente, mis emociones y mi espíritu.
Gabriela
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